Instalando Docker en CentOS 8
¿Te imaginas tener un sistema que te permitira probar aplicaciones sin tener que desplegar máquinas virtuales? Ese proceso tan engorroso de tener que estar descargando una .iso, esperar a que descargue, crear la máquina virtual, instalarla, actualizarla, buscar las dependencias... todo ese proceso engorroso que te afecta si lo único que quieres probar es tu aplicación.
Pues hay una alternativa, y esa alternativa es Docker. Docker es un gestor de despliegue de contenedores que te permite ejecutar con un tamaño muy reducido comparado con el de una máquina virtual tu aplicación en un par de segundos y de forma aislada de tu sistema haciendo uso de un servicio.
Vamos a explicar unos cuántos conceptos básicos, no te preocupes si hay algunas cosas que no entiendas, lo iré explicando en entregas posteriores.
¿Contenedor? ¿Qué es eso?
Un contenedor es la unidad de Docker, los contenedores son imágenes que se han desplegado y que están ocupando una serie de recursos de tu sistema para que puedan funcionar. Estos pueden contener software adicional que es añadido por un particular, empresa o proyecto que elabore esas imágenes.
¿Qué es una imagen?
Una imagen contiene un nombre único y un sistema base Linux mínimo para que pueda ejecutarse así mismo, ésta imagen utiliza un sistema de archivos llamado overlay2 que utiliza capas como mecanismo de control de cambios. Éstas capas se van añadiendo en el proceso de construcción de una imagen. Un ejemplo más cercano y no muy bien explicado, sería, instalar un sistema mínimo de alguna distribución de Linux (da igual cual sea), comprimimos todo el sistema con un .tar.gz y ya tendríamos nuestra imagen. Después, vas añadiendo más información en este .tar.gz, esto sería una capa nueva en una imagen de Docker.
